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Mary Campos una luchadora en la adversidad

Estar con Mary Campos es contagiarse de ganas de seguir luchando por lo que se quiere, con una actitud positiva ante las adversidades. La barcelonesa, cuenta con un emprendimiento muy inusual: tejer.

Es contadora pública, egresada de la Universidad de Oriente, y trabajadora de un reconocido grupo bancario a nivel internacional, en el que de acuerdo a sus capacidades, formó parte de los equipos de apertura a los sistemas financieros en países como: México y Chile.

No solo le ha tocado ser madre soltera, sino que también se ha convertido en terapeuta, ya que su hijo de 15 años tiene Autismo de Alto Funcionamiento (Síndrome de Asperger). “Eso es lo que nos toca como mamá, conocerlos y ayudarlos”, resaltó la emprendedora.

 Sin embargo, el suceso que más ha marcado su vida fue en el año 2012, cuando a su madre le diagnosticaron Alzheimer. “Para mí fue difícil, yo soy hija única. Ahora mi madre es como mi hija”, alegando que la escasez de medicamentos es una de las partes más complicada a la hora de tratar esta enfermedad.

Buscando otra fuente de ingreso hace transporte en las noches a un grupo de chicas universitarias y para desestresarse del caos citadino, asiste a clases de spinning, confesándonos que le encanta.


Del hobby al negocio
Su vida estuvo inmersa en el mundo de manualidades, debido a que su abuela le heredó todos sus conocimientos. “Yo toda la vida he tejido. Mi abuela les enseñó a todas sus nietas, pero nunca lo vi como una fuente de ingreso”, explicaba entre risas pues en la actualidad es reconocida por su marca @By.MaryCampos.
El nombre del negocio surge gracias a la ayuda de su hijo Raúl “Él me echaba mucha broma diciendo By Carolina Herrera. Luego me dije: ¿Por qué no By Mary Campos?”.

“Fue así, sin querer queriendo”, nos comentó de una manera pícara la amante del tejido, explicándonos que todo surgió el Día de las Madres mientras que, junto a grupo de amigas decidió tejer unos posa vasos. Su primer cliente fue
su jefa, quien en un viaje de trabajo la observó tejiendo y se enamoró de sus creaciones.

La situación del país no detiene a esta guerrera, pues se las ingenia para conseguir el material en otras zonas. “Todo sube pero sí se consigue, hay que ingeniárselas”, aclarando que su negocio es factible y que todo va a depender del empeño que le pongas.

Una labor de amor
Campos ha participado en varias actividades que ha realizado la fundación ConValores. Considerando que el trabajo que realiza la organización es de suma importancia para la sociedad. “Es lo que necesitamos en el país, el ayudarnos, sacar adelante a niños que no tienen las maneras”, expresó.

Por: Karla Salazar – Pasante USM