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Adriana Boscán una mujer de retos, una mujer empoderada

Espontánea y humilde, son las dos palabras con las que se definiría perfectamente a Adriana Boscán, locutora del programa ‘‘Adriana, Música y Acción’’ transmitido por el Circuito Unión Radio. En medio de la calidez y la comodidad de su hogar, la morena nos brindó la oportunidad de conocerla un poco más afondo, trasladándonos desde su niñez hasta su actual día a día.


‘‘Nací en España, pero soy maracucha de corazón’’, inició entre risas lo que se convertiría en una charla amena. La animadora se considera arraigada a sus genes autónomos de la tierra de La Chinita, sin embargo, una beca de estudio obtenida por sus padres hizo que naciera en el país europeo, y que al regresar a Venezuela se criara bajo los campos petroleros de Guaraguao, Edo. Anzoátegui.

Su madre fallece de cáncer cuando tan solo tenía 12 años, quedando bajo el mismo techo de su padre y dos hermanas. La premura del hecho doloroso la obligó a cumplir roles a temprana edad, convirtiéndose en la hermana mayor que, aunque es la segunda de la tripleta, la primogénita nunca asumió su cargo, explicó de manera jocosa.
A sus 15 años, Gissel Reyes, reconocida profesora de pasarela de la Organización Miss Venezuela, la habría seleccionado para iniciar en su academia de modelaje en Caracas. Luego de considerar la posibilidad, decidió no asistir y de lo que nunca se arrepiente ya que considera el mundo del modelaje banal y superficial, algo que no la llenaría como persona.
Empieza sus estudios el mismo año, en la carrera de Derecho en la Universidad Santa María – Núcleo Oriente, aunque su atracción por el micrófono la impulsaba a prepararse en el área de Comunicación Social, su corta edad le imposibilitó a independizarse a las grandes ciudades, debido a que hasta ese momento en la zona no existía escuela de periodismo.

Con título en mano
Luego de graduarse con honores y de 20 años, la incorporan entre los empleados que formarían parte del nacimiento del Bowling del CC. Plaza Mayor, y aún cuando era su primer trabajo luego de obtener el título, tenía una responsabilidad importante para el impulso de la organización: gerente de recursos humanos.
Ejerciendo el cargo, su padre perece por la misma enfermedad que le arrebató a su progenitora. ‘‘Al principio no entendía por qué mi padre me entregaba tantas responsabilidades de pequeña. Me daba el sueldo y debía cancelar todos los gastos de la casa: luz, agua, gas. Lo que no sabía era que partiría y me estaba preparando para la vida. Pasa el tiempo y se agradece.’’, narró con tono reflexivo Boscán.
Quedando como cabeza de casa, ya no le bastaba el sueldo para llevar ni sus gastos personales, ni el de su hermana menor, por lo tanto, tuvo que abandonarlo e iniciar la búsqueda de uno que se ajustara a sus necesidades. Recuerda con mucha gratitud la experiencia de tres años, en las que desarrolló sus destrezas aplicando sus conocimientos en la materia gracias al clima organizacional que este le brindó.  
‘‘Cuando mi padre falleció y decidí irme del bowling, me entregaron una caricatura, tarjetas en las que cada uno escribió una página y hasta reunieron en una alcancía. Yo me desmayo de amor, cada vez que las veo lloro. Es increíble como siembras sin darte cuenta.’’, contó con los sentimientos a flor de piel.

La salud lo cambió todo
Entre reunir y solicitar préstamos, obtuvo su primer automóvil para de esta forma darle entrada a su nueva etapa como visitadora médica, teniendo que volver a estudiar, pero ahora sobre salud y en la capital del país. ‘‘Lloraba estudiando, me decía: ‘¡Claro! ¿Cómo se va a curar? si tenía esto’. Yo asociaba todo.’’, refiriéndose al caso de sus padres.
El empleo como agente de propaganda médica no solo le proporcionó una estabilidad financiera, sino también el encuentro a quien sería el amor de su vida, Camilo Vivas, cirujano oncólogo ‘‘Mis dos padres fallecieron de cáncer él era un cirujano oncólogo. Nada es casual. Me conquistó, es un ángel en mi vida.’’, aseguró la presentadora mientras le brillaban los ojos.
Luego de casarse, y quedar embarazada de su única hija, Camila, renuncia a su trabajo e inicia en alianza con su mejor amiga, una empresa de eventos infantiles, que por la escasez que se vive en el país decidieron colocarle punto final.

De la música a los medios
Su esposo quien también es músico, comienza clases de guitarra en la escuela de música Blue House, Lechería. La experiencia de enseñanza, se convirtió en una gran amistad entre ellos y los dueños de la institución.
‘‘En junio, hacen el cierre académico de sus alumnos con un concierto de gala. Me invitan a ser la presentadora, pero quería tomar herramientas y en eso una amiga me envía la publicación sobre un curso de locución de la UCV. Hago la audición, quedo y es así como entro a este mundo.’’, indicó la simpática moderadora.
La modelo, confesó que jamás se visualizó más allá de la animación de eventos. Y es culminando la certificación cuando la contactan de Oasis TV, para empezar con un nuevo magazine llamado: En Contacto, que contaba con los segmentos de emprendedores, salud y música. Describe a la televisora en la que estuvo más de un año como su escuela, su gran familia.
Desde hace tres años, Circuito Unión Radio le abrió las puertas como primera casa, con el programa ‘‘Adriana, Música y Acción’’ en el que procura transmitir positivismo, ya que afirma que es su esencia. Siempre intentando renovar la temática.
Además, de manera paralela posee un espacio en Anzoátegui TV llamado “Mas Salud”, en donde visita a los consultorios, aclarando dudas desde el punto de vista del paciente y creando conciencia de la importancia de la prevención.

‘‘A sonreír y ser feliz’’
Como si fuera poco la abogada de 36 años, es chef profesional, bailarina de flamenco y certificada como conferencista. Sus metas a futuro apuntan a la motivación. Por ahora, dicta cursos de animación de eventos, dicción y oratoria.
A pesar de las ausencias, esta mujer supo reinventarse colocando los valores inculcados en su hogar por encima de los problemas, llevando un mensaje de optimismo a través de su ejemplo y demostrando que no hay mejor manera de reconstruir a Venezuela dando lo mejor de sí mismo desde su espacio.
‘‘No pierdan la fe, esa chispa de esperanza debe estar dentro de nosotras como automotivación. Una vez que se miren al espejo se tienen que decir: ¿Qué voy a ser hoy? ¿Qué es lo que quiero? ¿Qué quiero lograr hoy? Tener una agenda, tener prioridades y hacerlo bien.’’, enfatizó la locutora que, sin duda, es una mujer empoderada que vive y actúa según su lema de vida: ‘‘A sonreír y ser feliz’’.

Por: Anargelis Lore- Pasante USM.