En principio, los niños con autismo expresan su ansiedad o nerviosismo de la misma manera que los niños regulares.

Frecuentemente también por los mismos motivos, por ejemplo la ansiedad causada por tenerse que separar de los padres para ir a la escuela o los problemas que surgen con las obligaciones de la vida cotidiana, los compañeros, los maestros con los que tienen que socializar les causa gran ansiedad.


Otro tema que agobia mucho a los padres son los problemas de salud, pensar si va a ir todo bien, cómo les va a afectar en su vida cotidiana, con sus compañeros, incluso plantearse cuál va a ser su futuro. No es extraño que para los niños con autismo la respuesta sea aún más intensa porque por un lado son especialmente afectados por la ansiedad social, el miedo ante la falta de inclusión en sus vidas y de nuevas situaciones y por otro, tienen dificultades para identificar y/o expresar qué es lo que les está angustiando.

El estrés y la ansiedad surgen de maneras diferentes. Puede haber manifestaciones físicas (sudoración, tensión muscular, dolores de cabeza o de estómago, taquicardia…) y también psicológica. Una respuesta frecuente a las situaciones de estrés o ansiedad de los niños con autismo son las acciones repetitivas, muchas de las cuáles no tienen una función clara, como puede ser pellizcase la piel, golearse en la cabeza,  o romper papeles. También se han encontrado niveles de ansiedad superior a la media en los hermanos de un niño con autismo, en particular en los chicos por la situación que se vive en casa.

Muchos niños con autismo tienen dificultades de expresión verbal. Por eso, es importante tener en cuenta estas reacciones extemporáneas, no caer en una dinámica de acción-reacción que aumente esa sensación y explorar qué es lo que puede estar causando esa ansiedad o ese estrés. Debido a que esa tensión no se verbaliza, algunos investigadores consideran que los síntomas físicos de la ansiedad son especialmente marcados en las personas con autismo.

Además de los fármacos, que siempre tienen efectos secundarios, la herramienta más usada para atacar los problemas de ansiedad es la terapia cognitivo-conductual que brinda un equilibrio para controlar los niveles de ansiedad y la persona tenga mayor comprensión.

Iliana Fernanda Rivas Ahumada
ESCRITORA
Mexicali, B.C. México.