Los valores, son principios que nos permiten orientar nuestro comportamiento en función de realizarnos como personas. Son creencias fundamentales que nos ayudan a preferir, apreciar y elegir unas cosas en lugar de otras, o un comportamiento en lugar de otro. También son fuente de satisfacción y plenitud.
Los valores, son inculcados por los padres, maestros, y por la sociedad como tal. Estos valores forman parte de la esencia misma y de la conciencia individual. Así, La moral y la ética, son disciplinas normativas que definen el bien y el mal, sin embargo son diferentes porque la Ética se afinca en la razón, y la Moral se apoya en las costumbres, y la conforman un conjunto de elementos normativos que la sociedad acepta como válidos.
Nuestros valores son una parte de nosotros es parte de nuestra personalidad. Viene a ser el sistema de navegación que nos guía. Permite establecer prioridades en la vida y sirve de patrón para juzgar lo que debemos aceptar o rechazar.
Así como existen los valores éticos y morales, también están los que son todo lo contrario a ello, y que cada día nuestra sociedad padece, aquellas personas con antivalores son llamados como inmorales, Una persona inmoral es aquella que se coloca frente a los valores en actitud negativa, para rechazarlos o violarlos, estas personas normalmente se gana el rechazo y el desprecio de la sociedad por su forma de ser.
Hay que considerarse una persona sin valores cuando seguimos algunos de estos aspectos:
• Esclavitud
• Desigualdad
• Discriminación
• Egoísmo
• Odio
• Arrogancia
• Intolerancia
• Intransigencia
• Deshonestidad
• Irrespeto
• Irresponsabilidad
• Injusticia
• Infidelidad
• Traición
• Indiferencia
• Corrupción
Nosotros muchas veces no quejamos sobre alguna infracción hecha por otra persona, o bien sea por algún antivalor que esta padezca, hablamos sobre la ley pero muy a menudo las quebrantamos, tan rápido como cruzar la calle cuando no nos corresponde. ¿Realmente deberíamos quejarnos o corregirnos nosotros mismos?
Por: Analuisa Rojas - Pasante